Foto: google.com – Edición: SME

Resulta paradójico oír hablar a un funcionario del Gobierno de exclusión y clasismo en la educación superior en Venezuela, verlos señalar a la Universidad Central de Venezuela (UCV) y resto de universidades autónomas por aplicar pruebas de selección a los estudiantes que desean ser admitidos en estas instituciones, ésto, debido a la alta demanda y poca oferta de cupos en las diversas carreras

En todo proceso donde diríamos coloquialmente “no hay cama pa’ tanta gente” hay que aplicar mecanismos de selección que permitan escoger los mejores o más aptos, ejemplo de ello las entrevistas de trabajo, los castings para actores y modelos, las practicas cuando un equipo quiere fichar nuevos deportistas y hasta en la naturaleza cuando varios machos cortejan a la hembra y ésta elige a aquel con mejores atributos.

Al observar esta problemática y trasladarla al plano educativo lo ideal es medir las aptitudes y conocimientos de los estudiantes, cosa a la cual se opone el Gobierno, y por eso cabe preguntarse: ¿Por qué el Gobierno Nacional ha creado pocas instituciones de educación superior? ¿Por qué el promedio de un estudiante proveniente de un colegio público tiene un porcentaje mayor al de un estudiante de uno privado? ¿Por qué no están de acuerdo en que estudiantes de liceos públicos y privados presenten la misma prueba en igualdad de condiciones?

Acá se destapa la olla y sale a relucir la verdad de la educación en los liceos públicos del país. Materias claves en el desarrollo académico de un estudiante como Lengua y Comunicación, y las conocidas “Tres Marías: Física, Química y Matemática”, muchas veces no son dictadas ya que no cuentan con profesores capacitados o no se cubre el contenido necesario, dejando en los jóvenes vacíos de información, que luego repercuten al momento de enfrentarse a pruebas aptitudinales o sencillamente en su vida universitaria.
Se pretende tapar el sol con un dedo, ocultar que el nivel de exigencia en los liceos públicos ha bajado, que se les niega a los estudiantes una educación digna. Para esta realidad el Gobierno conoce sólo una solución: pedirle a las universidades que eliminen las pruebas, ya que deja al sistema educativo en evidencia.

¿Quién es el clasista realmente? ¿Por qué tantos jóvenes eligen como primera opción un grupo reducido de universidades dejando de lado la UBV, UNEFA y Misión Sucre? Se logró una masificación de la educación superior construyendo nuevas sedes de la UNEFA y UBV en todos los estados, pero ¿hay calidad en estas instituciones?


En el Sistema Nacional de Ingreso (SNI) a la Educación Superior del año 2011 se registraron casi 400 mil personas, 100 mil de las cuales tenían entre sus opciones la UCV. En el 2010 15 mil jóvenes presentaron la prueba interna de la Facultad de Humanidades y Educación, y sólo se asignaron 400 cupos, quedando excluido más del 95% de los jóvenes. Esto a causa de una alta demanda ya que los estudiantes confían en esta institución, pero como principal problema la carencia de espacio físico y el reducido numero de profesores, esto debido al déficit presupuestario; en la actualidad la UCV cuenta con 1989 profesores activos y 41516 estudiantes lo que agrava la situación (cifras obtenidas de la comisión electoral de dicha universidad); una situación similar se repite en el resto de universidades autónomas del país, como lo son la UC, UCLA, ULA, UDO, LUZ.

¿Deben los jóvenes sufrir las consecuencias acarreadas por la asignación de un bajo presupuesto y por políticas erradas en materia de educación por parte del Estado?

Albert Manzano

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