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Resulta indescriptible la sensación de ver a Pastor Maldonado ganar el GP de España de Fórmula 1 este domingo y ver la bandera tricolor haciendo historia en un deporte en el cual Venezuela no había tenido la oportunidad de llegar tan lejos

Maldonado ha sido duramente criticado desde varios ángulos. Indicaron que el patrocinio de Pdvsa en apoyo al piloto en la F1 debía ser retirado, muchos aseguraban que era “una pérdida de dinero”.

Las duras críticas también se centraban en la mala suerte que ha caracterizado a Pastor en su trayectoria.

Sin embargo, la constancia y la perserverancia demuestran qué tan lejos se puede llegar, más en una disciplina como esta. Además que Maldonado ha cosechado otros éxitos que dejaron de resaltar cuando perdía en la F1. En el 2010 ganó la GP2 por ejemplo, mismo año en el que ganó seis carreras consecutivas.

El 13 de mayo Pastor le regaló a las madres en su día un gran triunfo que es de él y de todos los que lo apoyaron desde siempre. Gracias Maldonado.

Ahora todos quieren a Pastor

Al igual que pasó con La Vinotinto, Pastor Maldonado es amado por todos luego que demuestra lo que puede lograr.

Si bien resulta positivo que el apoyo al piloto suba como la espuma, también me ha molestado siempre que los mismos que se llenaron la boca diciendo que no servía, se declaren orgullosos de alguien a quien criticaron hasta el cansancio. Dudar de la capacidad de un criollo es dudar de tu idiosincrasia, de tu cultura, de tus raíces.

Para hablar en ese sentido hay que apoyar a Venezuela siempre, en la disciplina que sea, en las buenas y en las malas.

Para comerse las maduras, hay que comerse las verdes primero.

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Samuel Morales Escuela

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